¡Buenos días! ¡Tanto tiempo! Hace mucho que no escribo. La verdad, no sabía de qué escribir. Y una vez mi viejo me dijo, citando un proverbio árabe, que cuando lo que vas a decir no es más bello que el silencio, hay que callar. Y tampoco los temas de la actualidad me motivaban a investigar y generar una opinión respaldada por argumentos. Siempre lo mismo…
Hoy se me prendió la lamparita. Y no sé si es para bien, o para mal, pero quiero expresarlo con ustedes y escuchar su opinión, que será muy útil para generar un cambio; o tal vez no genere nada, pero expresar nuestras ideas está perfecto y hay gente, como yo, que las valora.
Quiero hablar de la sociedad. Del comportamiento social frente a una situación de todos los días, algo que es normal. El “Estigma Social”, y quiero hacer referencia con esto, al estereotipo, muchas veces erróneo, de personas con características similares. Lo voy a decir en criollo: clases sociales, negros y blancos, chetos y chorros, como lo quieran llamar.
Quiero aclarar antes de comenzar a desarrollar el tema que esto no es para que nadie se ofenda, ni lo hago para quedar bien con nadie, no lo escribo con esa intención. Es solo mi pensamiento; y me encantaría que puedan refutármelo o complementarlo.
Podemos comenzar diciendo que esta lucha entre dos estereotipos sociales, los ricos y los pobres (hablo de dos para generalizar, pero podríamos hablar de 3 o más si queremos ser más específicos) es algo que remota en la edad del neandertal. Hablando en serio, es algo que se lo puede observar en todas las sociedades de todos los tiempos, de todo el mundo. Me quiero centrar en el día de hoy, en el país Argentina. Y quiero hacer referencia a un fenómeno que vivimos que la verdad, me rompe las pelotas.
Estereotipos: el Kevin, el Johnny; las Milipili, Los Tinchos. Sí, es gracioso, se torna para el chiste. Pero ni analizamos la situación no es para nada gracioso. Es un problema social, y difícilmente se solucione por la capacidad mental de los argentinos, y me incluyo.
Quiero comenzar a hablando de la clase baja. El humilde, el negro, el chorro, el villero. Que alguien me diga porque estas palabras tienen que ser sinónimos para identificar a la clase baja. Díganme alguno de los que está leyendo esta nota ¿por qué? ¿Significa que si sos pobre tenes que ser chorro? ¿Si sos negro sos villero? ¿Pobreza es signo de humildad? Que bajo que caímos. Obviamente, no voy a ser deshonesto, ni ser hipócrita, pero eso lo hacemos porque cada palabra, en su estereotipo, conlleva a las otras. Espero se entienda lo que quiero decir. Personalmente me ha tocado convivir con mucha gente que no tiene ni para comer, que duerme donde cae y que tiene una escala de valores distinta a la que tengo yo, por ejemplo. Y doy fe que estas palabras no son sinónimos. Y me enoja mucho que estigmaticemos. Díganme que ahora por la forma de vestirse de una persona podemos afirmar que es ladrón, que es de clase baja, o su forma de ser o de pensar.
Y ¿Por qué se usa, en la clase media y clase alta, estas palabras tan despectivamente? Si haces algo fuera de tu estirpe sos un negro, un grasa. Que mal que estamos. La clase social baja muchas veces no puede, por distintas razones, salir de la pobreza. No generalicemos. Ser pobre no te hace ni ladrón, ni un villero.
Demos vuelta la tortilla: El cheto, El cholo, el agrandado, al que todo le cae de arriba. Lo mismo, el de clase baja le da con todo. Que está lleno de plata, que es un rata, que se cree mil. Y me da más bronca. ¿Que acaso se piensa que el que tiene plata va al baño y caga dólares? Yo no puedo entender. Si una persona tiene suficiente dinero como para gastarlo en lo que le plazca más allá de cubrir sus necesidades vitales, es porque se la ganó. Obviamente que muchas veces no es así, pero no es en la gran mayoría. ¿Qué sos agrandado porque andas en auto? Si andas en auto es porque, por X causas de la vida, te toco nacer en una familia donde se rompieron el lomo trabajando, tuvieron más allá de eso suerte y pueden tener una posición económica sostenible que les permite brindar ese lujo, pero no tiene nada que ver con su personalidad. Conozco personas millonarias que a simple viste ni cuenta te das del poder adquisitivo que tienen, que son humildes y totalmente honestos y buenas personas. La plata no es sinónimo de agrandado, y menos algo que pueda generar envidia. Al contrario, es admirable, es para aprender, es de imitar.
No quiero que se malinterprete, no hablo de la cantidad de dinero al expresar las clases sociales. Sino hablo de la calidad de personas. ¿por qué no puede haber una armonía entre las clases? ¿por qué el trato despectivo de una hacia la otra?
Difícilmente este factor cambie. En lo que conlleva a lo social, Argentina está dando cátedra de cómo se debe empeorar un país. Espero esta nota sirva de algo.

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